Todos los movimientos de las articulaciones son rotaciones alrededor de un eje. Por eso, en el cuerpo humano las fuerzas que importan no son lineales, sino rotacionales: torques. Entenderlo es clave para entrenar la fuerza bien, recuperar lesiones y mejorar el rendimiento.
La biomecánica del movimiento humano mezcla física, trigonometría, anatomía, fisiología y neurología. Aquí tienes lo esencial para aplicarlo al entrenamiento.
▶ Vídeo relacionadoCómo trabajar fuerzas rotacionales en el deporteTorques, brazo de momento y perfil de resistencia, explicados en vídeo.Ver el vídeo →Qué es un torque
El torque (T), o momento de fuerza, es la fuerza rotacional alrededor de un eje. Se calcula multiplicando la fuerza aplicada (F) por el brazo de momento (MA), la distancia más corta entre la línea de fuerza y el eje de la articulación:
T = F x MA (F en newtons, MA en metros)

El perfil de resistencia
Como el brazo de momento cambia con el ángulo, el torque varía a lo largo del recorrido articular: es el perfil de resistencia del ejercicio. El sistema neuromuscular tiene que generar fuerzas internas que contrarresten esas fuerzas externas en cada punto del recorrido para dar estabilidad a la articulación. Si no tienes esto en cuenta al entrenar, es muy difícil obtener los beneficios de la fuerza, y el resultado puede ser incluso el contrario al esperado.
La idea clave: la resistencia que nota un músculo no es el peso que mueves, sino el torque, y cambia en cada grado del recorrido. Entrenar la fuerza sin tenerlo en cuenta es entrenar a ciegas.
Lo que importa no es la velocidad, sino la aceleración
Una velocidad se mantiene constante si no hay fuerzas desequilibrantes. Lo relevante es el cambio de velocidad, la aceleración que produce una fuerza. Si usas el ejercicio para recuperar o prevenir lesiones, esas aceleraciones tienen que ser controladas por el sistema en determinados puntos del recorrido, y la fuerza necesaria para controlarlas puede superar su capacidad y elevar el riesgo de lesión. Por eso el trabajo lento y controlado es tan importante (lo explico en la relación fuerza-velocidad).
Y recuerda: las fuerzas internas no dependen solo de la masa muscular, sino sobre todo del sistema nervioso y de cómo orquesta el sistema neuromuscular. Lo desarrollo en la fuerza no solo depende del músculo.
Ejemplo: flexión y extensión de cadera

En el plano sagital, la pelvis se mueve respecto al fémur (basculación pélvica), sobre todo en situaciones de carga como el apoyo al correr:
| Posición | Qué hace la EIAS | Columna lumbar |
|---|---|---|
| Neutra | Alineada con la EIPS y en paralelo a la vertical de la sínfisis del pubis | Neutra |
| Basculación anterior (flexión de la pelvis sobre el fémur) | Se desplaza hacia delante y abajo | Extensión |
| Basculación posterior (extensión de la pelvis sobre el fémur) | Se desplaza hacia atrás y arriba | Flexión |

Es solo un ejemplo en un plano, pero hay que conocer la biomecánica de cada articulación (cadera, rodilla, pie, columna, hombro, codo) y su interacción con el sistema muscular para actuar bien sobre ellas con la fuerza. Tienes la cadera completa en la guía de la cadera del corredor.
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Aplicar la biomecánica de cada articulación a tu programa de fuerza es lo que hago en el programa de fuerza para corredores.
La fuerza es clave para rendir y prevenir lesiones, pero no de cualquier forma: si no se entiende el torque, el resultado puede ser el contrario al deseado.


