Los movimientos de la cadera al correr
La cadera es una articulación esferoidea que se mueve en los tres planos. Al correr no solo lleva la pierna adelante y atrás: en cada apoyo sostiene la pelvis de lado y frena el giro del fémur. Por eso tantos problemas de rodilla, cintilla o zona lumbar empiezan aquí. Tienes la explicación completa en la guía abducción, aducción, flexión y extensión de la cadera al correr.
Abducción
Separar la pierna del eje del cuerpo. La hacen el glúteo medio, el glúteo menor y el tensor de la fascia lata. En carrera su función principal no es mover, sino impedir que la pelvis caiga hacia el lado de la pierna que está en el aire y que la rodilla se vaya hacia dentro en el apoyo.
Aducción
Acercar la pierna al eje del cuerpo. Trabajan los aductores (largo, corto y mayor), el pectíneo y el recto interno. Junto con los abductores estabilizan la pelvis en el plano frontal; cuando hay desequilibrio entre ambos grupos aparecen molestias en la ingle y en el pubis.
Flexión
Llevar el muslo hacia delante. Intervienen el psoas ilíaco, el recto anterior del cuádriceps, el tensor de la fascia lata y el sartorio. Es el movimiento que recoge la pierna tras la impulsión y la lleva adelante; si falla, la zancada se acorta y el corredor compensa con la zona lumbar.
Extensión
Llevar el muslo hacia atrás. La hacen el glúteo mayor, los isquiotibiales y la porción posterior del aductor mayor. Es el motor de la impulsión. Cuando el glúteo mayor no aporta lo que debe, los isquios cargan con el trabajo y se sobrecargan (lo explico en lesión de isquios).
La idea clave: la cadera no suele fallar por falta de potencia, sino por falta de control en cada apoyo. Entrenar los cuatro movimientos, y no solo la extensión, es lo que la protege.