Los movimientos de la rodilla al correr
La rodilla está entre dos articulaciones con mucha movilidad, la cadera y el tobillo, y paga casi siempre los problemas de ambas. Se mueve sobre todo en flexión y extensión, pero con la rodilla flexionada también rota, y es en ese giro donde aparecen muchas lesiones del corredor. Tienes la explicación completa en la guía flexión, extensión y rotación de la rodilla al correr.
Flexión
Doblar la rodilla. La hacen los isquiotibiales, con la ayuda del gemelo, el poplíteo, el sartorio y el recto interno. En carrera recoge la pierna tras la impulsión y, junto al poplíteo, da estabilidad posterior a la rodilla en el impacto.
Extensión
Estirar la rodilla. La realiza el cuádriceps. En el apoyo trabaja frenando: controla cuánto se flexiona la rodilla al recibir el peso del cuerpo. Un cuádriceps sin recursos, sobre todo el vasto interno, deja que la rótula se desplace y sobrecarga el tendón rotuliano.
Rotación interna
Girar la tibia hacia dentro con la rodilla flexionada. Intervienen el poplíteo, el semitendinoso, el semimembranoso, el sartorio y el recto interno. Controla el giro de la tibia en el apoyo, que va ligado a la pronación del pie.
Rotación externa
Girar la tibia hacia fuera. La realiza principalmente el bíceps femoral. Equilibra la rotación interna; cuando uno de los dos lados falla, la rodilla pierde estabilidad en el plano transversal y aparecen molestias en la cintilla o en los meniscos.
La idea clave: la rodilla rara vez es el origen del problema. Controlar la cadera, el pie y los cuatro movimientos de la rodilla es lo que la protege.