Fuerza muscular y fuerza neuromuscular
El objetivo del entrenamiento de fuerza no es levantar más peso, sino que todos los músculos que intervienen en cada mecánica de movimiento estén disponibles y bien controlados cuando corres. Por eso distinguimos dos niveles de trabajo que van de la mano.
Fuerza muscular
Consiste en fortalecer lo débil, no en hacer más fuerte lo que ya lo es. Se trabaja con control, sin explosividad y en todo el rango de movimiento, para que el músculo sea capaz de generar tensión también en los últimos rangos, que es donde empieza el rendimiento. Lo explico en cómo entrenar la fuerza en corredores y, si pasas de los 40, en fuerza para corredores de más de 40.
Fuerza neuromuscular
El músculo se comporta como un muelle: el sistema nervioso ajusta constantemente su punto de partida para mantener la tensión adecuada. Cuando un músculo se contrae, los propioceptores envían señales que regulan esa contracción; cuando se estira, envían señales para activarla. Un control nervioso eficiente sobre la contracción muscular es clave tanto para el rendimiento como para la salud del músculo, y es lo que trabajamos en el programa Rendimiento NeuroMuscular.
La idea clave: un músculo fuerte que el sistema nervioso no sabe usar no aporta rendimiento. La fuerza útil para correr es la que está disponible y controlada en cada zancada.