Isquiotibiales genérico en polea

Rodilla · Ejercicio

El curl de isquiotibiales en polea es el ejercicio de referencia para la flexión de rodilla. No por el peso que puedas mover, sino porque permite controlar el recorrido completo y, sobre todo, la velocidad: los dos factores que deciden si el trabajo llega al músculo que quieres o se lo lleva otro.

Serie de rodilla: la guía general del dolor de rodilla en corredores, los isquios y la estabilidad de la rodilla con los dos ejercicios de rotación, y este curl genérico.

Qué músculos entran y qué hacen

Los isquiotibiales son cuatro vientres musculares que ocupan el compartimento posterior del muslo: semimembranoso, semitendinoso y las dos cabezas del bíceps femoral, la larga y la corta.

Tres de los cuatro nacen en la tuberosidad isquiática, ese hueso sobre el que te sientas: los dos mediales (semimembranoso y semitendinoso) y la cabeza larga del bíceps femoral. La excepción es la cabeza corta del bíceps femoral, que no sale de la pelvis sino de la propia diáfisis del fémur, en la línea áspera.

Esa diferencia de origen no es un detalle académico. Los tres que salen del isquion cruzan dos articulaciones —la cadera y la rodilla— y por eso extienden la cadera además de flexionar la rodilla. La cabeza corta del bíceps solo cruza la rodilla: es el único isquiotibial monoarticular, y el único que no participa en la extensión de cadera ni depende de la posición de la pelvis para trabajar.

MúsculoOrigenInserciónAcción sobre la rodilla
SemimembranosoTuberosidad isquiáticaCóndilo medial de la tibia (cara posterior)Flexión + rotación interna de la tibia
SemitendinosoTuberosidad isquiáticaCara medial de la tibia, en la pata de gansoFlexión + rotación interna de la tibia
Bíceps femoral, cabeza largaTuberosidad isquiáticaCabeza del peronéFlexión + rotación externa de la tibia
Bíceps femoral, cabeza cortaLínea áspera del fémurCabeza del peronéFlexión + rotación externa (no actúa en la cadera)

Fíjate en las inserciones: las de los dos mediales caen por dentro de la rodilla y las del bíceps femoral por fuera, en el peroné. De ahí que unos roten la tibia hacia dentro y el otro hacia fuera, y de ahí que los isquios no sean solo flexores: son los estabilizadores activos de la rodilla en el plano transversal, el plano donde la articulación tiene menos protección pasiva.

La rotación solo es posible con la rodilla flexionada. Con la rodilla extendida del todo la articulación queda bloqueada y ninguna de las dos rotaciones tiene recorrido; por eso el trabajo de rotación se hace siempre desde una flexión de al menos 20-30 grados.

Todo el grupo está inervado por el nervio ciático, aunque no por la misma rama: los tres biarticulares por la porción tibial y la cabeza corta del bíceps por la porción peronea común. Esa doble dependencia explica por qué una irritación del ciático puede afectar de forma desigual a unos vientres y a otros, y por qué a veces la debilidad aparece solo en una de las dos rotaciones.

En este ejercicio los trabajamos como un todo. Es una simplificación consciente y útil como base, pero conviene tener claro que lo ideal es trabajar cada uno por separado con las rotaciones que los diferencian: talón hacia dentro para los mediales, talón hacia fuera para el bíceps femoral. Eso lo tienes en la entrada de isquios y rodilla.

En el corredor, la debilidad de isquiotibiales se traduce en baja eficiencia de zancada y en compensaciones de otros grupos musculares, con el consiguiente aumento del riesgo de lesión. No es solo un problema de rotura muscular: es un problema de rendimiento.

▶ Vídeo relacionado Isquiotibiales genérico en polea La colocación en el banco, el recorrido completo de flexión y el ritmo lento de cada repetición. Ver el vídeo →

Cómo se coloca

  • Posición. Boca abajo sobre el banco, con las rodillas justo al borde para que el eje de la máquina coincida con el eje de la rodilla.
  • Cadera. Pegada al banco durante todo el recorrido. Si la cadera se levanta, estás usando la espalda para completar el movimiento.
  • Almohadilla. Por encima del tendón de Aquiles, no sobre el gemelo.
  • Pie. Relajado y neutro. Si apuntas la punta, el gemelo participa y roba trabajo al isquio.
  • Recorrido. Desde la extensión casi completa hasta la flexión máxima que puedas controlar. El rango parcial fortalece solo el rango que trabajas.

El protocolo de ejecución

Adaptado del planteamiento del Resistance Institute de Arthur Jones. Cuatro variables, y las cuatro importan:

La repetición

Cada repetición dura en torno a 20 segundos, repartidos en tres fases:

FaseDuraciónQué haces
Concéntrica10 segundosFlexionas la rodilla, subiendo la carga sin tirón inicial.
Isométrica2 segundosMantienes la posición final sin soltar tensión.
Excéntrica8 segundosVuelves frenando, sin dejar caer la carga en ningún momento.

La serie

Una única serie por ejercicio. Si puedes hacer una segunda, es porque la primera no la has hecho bien: el objetivo es fatigar el músculo dentro de esa serie.

La fatiga real se produce cuando se reclutan todas las unidades motoras. El reclutamiento ideal empieza por las fibras lentas y, conforme el músculo se fatiga, va incorporando las rápidas. Para que ese orden ocurra, la serie tiene que durar entre 90 segundos y 2 minutos.

De ahí lo aparentemente paradójico de este trabajo: entrenamos las fibras rápidas con movimientos lentos. Y por eso la fuerza construida así se aplica después a cualquier gesto rápido del deporte, la carrera incluida, aunque nunca la hayamos entrenado a alta velocidad.

La carga

La que necesites para llegar a la fatiga en unos 2 minutos, con aproximadamente 6 repeticiones. En atletas muy entrenados la serie puede alargarse a 2:30-3:00 minutos, con 8 a 12 repeticiones.

No busques la carga por el número del disco. Búscala por el tiempo hasta la fatiga: si la serie se te acaba en 60 segundos, hay demasiado peso; si pasas de 3 minutos, hay demasiado poco.

El requisito previo

Solo se empieza a trabajar con estas intensidades cuando el gesto está controlado. Antes, no. Primero el patrón, después la carga.

NivelDuración de la serieRepeticionesFrecuencia
Aprendizaje del gestoSin buscar fatiga6-8 sin carga o muy ligera2-3 días/semana
Base90 s – 2 min~61-2 días/semana
Avanzado2:30 – 3:00 min8-121 día/semana

Los errores que más veo

Levantar la cadera del banco

Es la compensación número uno. Aparece cuando la carga es alta o cuando el recorrido final se resiste. En cuanto la cadera se despega, el trabajo se reparte con la zona lumbar y el isquio deja de recibir el estímulo.

Dejar caer el peso en la vuelta

La fase excéntrica es la mitad del ejercicio y la que más protege frente a la rotura, porque es exactamente la situación en la que el isquio se lesiona corriendo. Soltar la carga en la vuelta convierte una serie completa en media serie.

Apuntar la punta del pie

El gemelo también cruza la rodilla y participa en la flexión. Con el pie en punta, buena parte del trabajo se le va a él y el isquio queda descargado.

Meter varias series

Si haces tres series de este ejercicio, ninguna de las tres ha llegado a fatiga. Es preferible una serie bien hecha que tres a medias.

Empezar por aquí tras una rotura

Después de una lesión de isquio, el punto de partida es el isométrico a longitud corta, no el recorrido completo con carga. Este ejercicio llega después.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerlo con banda elástica en casa?

Sí, aunque la resistencia de la banda aumenta al final del recorrido, justo donde el isquio tiene menos capacidad. Sirve para aprender el gesto y para las primeras semanas; para el protocolo de fatiga es mejor la polea o la máquina.

¿Boca abajo o sentado?

Boca abajo la cadera queda extendida y el isquio trabaja a longitud más corta; sentado, con la cadera flexionada, trabaja a longitud larga. La versión sentada es más exigente y más específica para el gesto de carrera, pero conviene llegar a ella con el patrón ya controlado.

¿Cuántas semanas antes de notarlo corriendo?

El control aparece en dos o tres semanas. La mejora en tolerancia a la carga en carrera, entre seis y doce.

¿Sustituye al trabajo de rotación?

No. Este ejercicio trabaja el grupo completo en flexión pura. La estabilidad de la rodilla depende además de las rotaciones interna y externa, que necesitan su propio trabajo: lo tienes en los 2 ejercicios clave de isquios.

¿Y si me da calambre a mitad de la serie?

Suele indicar que la carga es alta para el control que tienes hoy, o que el pie está tenso. Baja peso, relaja el tobillo y alarga la fase excéntrica.

Si quieres un trabajo de fuerza construido sobre tu propia valoración y no una tabla genérica, ahí es donde entra el Programa FUERZA: se parte de lo que tú puedes sostener hoy y se progresa desde ahí.

Este ejercicio no destaca por la carga que mueves, sino por el tiempo que el músculo pasa bajo tensión con recorrido completo. Hecho despacio y hasta la fatiga real, una sola serie a la semana cambia la capacidad del isquio para sostener la zancada cuando llegan los kilómetros difíciles.

Te lo explico en vídeo: isquiotibiales genérico en polea, colocación y ritmo de ejecución

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Formación

Luis del Águila

• Doctor en Fisiología.
  (Penn State University, USA).
• Fellowship.
  (Harvard Medical School, USA).
• Licenciado en Bioquímica. 
  (Universidad de Navarra, Pamplona)
• Recordman Nacional Master
• Medallista Internacional Master
• Campeón de España Master
• Campeón Regional Absolut
• Apasionado del Entrenamiento

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