Zonas de frecuencia cardíaca para correr: cómo calcularlas bien y configurarlas en tu reloj

Zonas de frecuencia cardíaca de un reloj deportivo con la zona 2 tachada en rojo y la zona 2 real señalada 15 pulsaciones por debajo

Hoy has salido a rodar 40 minutos. El reloj te dice que has estado en zona 2 y te vas a casa tranquilo, con la sensación de haber hecho el trabajo aeróbico de la semana.

Probablemente no has estado en zona 2. Probablemente has estado en zona gris: demasiado suave para ser calidad y demasiado fuerte para construir base. Un entrenamiento que te cansa pero no te adapta.

Y el problema no es tuyo. El problema es que las cinco zonas que tu reloj te muestra por defecto no salen de tu fisiología: salen de una fórmula estadística que no te ha medido nunca. Te voy a explicar de dónde vienen esos números, cómo calcular los tuyos con tres métodos que puedes hacer solo y con el reloj que ya tienes, y dónde se introducen exactamente en el menú para que dejen de mentirte.


Lo que tu reloj llama «zona 2» no es una zona fisiológica

Cuando configuraste el reloj le diste tu edad. A partir de ahí calculó tu frecuencia cardíaca máxima con la fórmula clásica (220 menos la edad) o con alguna variante, y repartió el rango en cinco tramos por porcentaje.

Ahí hay dos problemas encadenados, y el segundo es peor que el primero.

Primero: la fórmula de la FC máxima falla mucho. No es una medición, es la media de una población enorme. La dispersión individual real ronda las ±10-12 pulsaciones. Dos corredores de 42 años pueden tener una máxima de 172 y de 196. Si el punto de partida ya está desviado 10 ppm, todo lo que construyas encima hereda ese error.

Segundo, y más importante: aunque tu FC máxima fuese exacta, las zonas por porcentaje seguirían estando mal. Porque el porcentaje de la máxima al que aparece tu umbral aeróbico no es una constante universal. Depende de tu nivel de entrenamiento, de tu tipología de fibra, de tu economía de carrera y de tus años de práctica. En un corredor bien entrenado el primer umbral puede aparecer al 78 % de la máxima; en uno que empieza, al 62 %. La misma casilla del reloj, «zona 2», significa dos cosas completamente distintas en cada uno.

Dicho de otra forma: el reloj no ha medido tus umbrales, ha repartido una escala. Y tú entrenas por umbrales, no por escalas.


Las zonas de verdad no son cinco, son tres

En fisiología del ejercicio no trabajamos con cinco cajones de colores. Trabajamos con dos puntos de corte reales, medibles, que existen dentro de ti:

Umbral aeróbico (primer umbral, UA). Es la intensidad a partir de la cual el lactato empieza a acumularse por encima del valor de reposo. Por debajo de él puedes sostener el esfuerzo mucho tiempo, la respiración es cómoda y hablas en frases completas. Es el techo de tu trabajo de base.

Umbral anaeróbico (segundo umbral, UAn). Es la intensidad más alta en la que la producción y la retirada de lactato todavía se equilibran. Por encima de él el reloj empieza a correr en tu contra: el esfuerzo ya no es sostenible.

Esos dos puntos dividen el espectro en tres zonas de trabajo:

Zona realDónde estáQué entrena
Zona 1Por debajo del umbral aeróbicoBase aeróbica, eficiencia, capilarización, densidad mitocondrial
Zona 2Entre los dos umbralesCapacidad de tamponar lactato, ritmo de competición larga
Zona 3Por encima del umbral anaeróbicoPotencia aeróbica, VO2máx

Fíjate en el lío de nomenclatura, porque aquí es donde se pierde casi todo el mundo: la «zona 2» del modelo fisiológico de tres zonas y la «zona 2» de tu reloj no son la misma cosa. Lo que la gente quiere decir cuando habla de «entrenar en zona 2» —rodar suave, aeróbico, sostenible— es la zona 1 del modelo de tres zonas, es decir, todo lo que queda por debajo del primer umbral.

Cuando en este artículo hable de «tu zona 2 del reloj», me refiero al cajón del reloj. Cuando hable de trabajo aeróbico de base, me refiero a lo que hay por debajo del umbral aeróbico. Son lo mismo solo si has configurado bien el reloj. Que es exactamente lo que vamos a hacer.


La zona gris: el entrenamiento que te cansa y no te adapta

Si el techo de tu zona baja está puesto 10 o 15 pulsaciones por encima de tu umbral aeróbico real, todos tus rodajes «suaves» caen en realidad justo por encima de ese umbral.

Ese territorio tiene nombre: zona gris.

Es el peor sitio donde vivir por una razón muy concreta: el coste de fatiga es alto y el estímulo adaptativo es bajo. Estás reclutando fibras de contracción rápida sin la intensidad necesaria para que eso se traduzca en potencia aeróbica, y estás acumulando lactato sin la duración necesaria para que el sistema aeróbico se remodele. Pagas el precio de la calidad sin recibir el beneficio de la base.

Los síntomas los conoces:

  • Los rodajes te cuestan más de lo que deberían.
  • Llegas a las series del jueves con las piernas ya cargadas.
  • Tu ritmo aeróbico no baja mes tras mes por mucho volumen que metas.
  • La FC en un mismo rodaje no para de subir aunque tú no aceleres.

Ese último punto no es un síntoma cualquiera. Es la prueba diagnóstica.


La deriva cardíaca: cómo saber si el techo de tu zona baja está mal puesto

La deriva cardíaca (o decoupling) es el desacople entre lo que haces y lo que te cuesta: mantienes el mismo ritmo y, sin embargo, tu frecuencia cardíaca va subiendo minuto a minuto.

Por debajo del umbral aeróbico, un corredor con una base decente mantiene la FC razonablemente plana durante una hora larga. Por encima, la FC se despega. Esa estabilidad es el marcador que te dice si tu techo está bien puesto.

Protocolo del test de deriva

  1. Elige terreno llano y un día sin calor extremo ni viento fuerte. La temperatura sube la deriva por sí sola y te falsea el resultado.
  2. Banda pectoral, no muñeca. El sensor óptico tiene retardo y errores en las transiciones de intensidad; para un test necesitas la banda.
  3. Calienta 10-15 minutos subiendo progresivamente hasta el ritmo que quieres testar.
  4. Rueda 60 minutos a ritmo constante, al ritmo que tú consideras «aeróbico cómodo». Sin acelerones, sin cuestas, sin parar en semáforos.
  5. Parte el bloque de 60 minutos en dos mitades de 30 y compara el ratio ritmo:FC de cada mitad.

Cómo leer el resultado

  • Deriva por debajo del 5 %: ese ritmo está por debajo de tu umbral aeróbico. Es zona de base legítima.
  • Deriva entre el 5 % y el 8 %: estás rozando el umbral. El techo está un poco alto.
  • Deriva por encima del 8 %: estás por encima del umbral aeróbico. Eso que llamas rodaje suave es zona gris.

Y aquí viene el matiz que casi nadie explica: una deriva alta puede significar dos cosas distintas. Puede significar que has puesto el techo demasiado arriba (problema de configuración) o puede significar que tu base aeróbica está poco desarrollada y tu umbral está bajo de verdad (problema de entrenamiento). En ambos casos la solución empieza igual: bajar el ritmo hasta que la deriva se estabilice, y construir desde ahí.


Tres vías para calcular tus umbrales sin test de lactato

Un test de lactato en laboratorio sigue siendo el estándar y te da los dos umbrales con precisión. Pero si ahora mismo no tienes acceso, estas tres vías te dejan mucho más cerca de la realidad que cualquier fórmula por edad.

Vía 1 — Test de campo de 30 minutos (umbral anaeróbico)

Es el método clásico y sigue siendo el más sólido de los tres para el segundo umbral.

  1. Calienta 15 minutos bien, con 3-4 progresiones cortas.
  2. Corre 30 minutos al máximo esfuerzo que puedas sostener de forma constante. Solo, sin liebres, sin competir con nadie.
  3. Toma la frecuencia cardíaca media de los últimos 20 minutos. Ese valor es tu FC de umbral anaeróbico (FCU).

Descarta los 10 primeros minutos porque la FC todavía no ha llegado a su meseta. Y no hagas este test si llevas menos de dos o tres meses corriendo con regularidad, si vienes de una lesión o si estás en una semana de carga: el resultado no valdrá nada.

Vía 2 — Test de deriva iterativo (umbral aeróbico)

El test que acabas de leer no sirve solo para diagnosticar. Sirve para encontrar el umbral aeróbico.

Haz el test de 60 minutos a un ritmo. Si la deriva sale por encima del 5 %, repite otro día 4-5 ppm más abajo. Si sale muy por debajo del 5 %, repite 4-5 ppm más arriba. La FC más alta que consigas mantener con una deriva inferior al 5 % es tu umbral aeróbico funcional.

Necesita dos o tres sesiones separadas por al menos 48 horas, pero es el método más honesto que puedes hacer solo, porque no estima nada: mide tu comportamiento real.

Vía 3 — Anclaje por competición reciente + test del habla

Si tienes una carrera reciente y bien corrida:

  • En un corredor entrenado, la FC media de un 10K disputado a tope se aproxima bastante a la FC de umbral anaeróbico. En pruebas de 35-50 minutos el ajuste es razonable; en carreras mucho más cortas o mucho más largas, no.
  • A partir de ahí, estima el umbral aeróbico entre el 82 % y el 90 % de la FCU. Un corredor con muchos años de base estará en la parte alta del rango; uno con poco recorrido, en la baja.
  • Contrasta esa estimación con el test del habla: en tu umbral aeróbico todavía puedes decir una frase completa sin partirla para respirar. Un par de palabras por bocanada significa que ya lo has pasado.

Este método es el más rápido y el menos preciso. Úsalo como punto de partida y valídalo siempre con la vía 2. La deriva es la que tiene la última palabra.


De tus umbrales a las cinco casillas del reloj

Ya tienes dos números. Ahora hay que traducirlos a los cinco cajones que el reloj te obliga a rellenar. La clave es que el techo de la zona 2 del reloj debe coincidir con tu umbral aeróbico y el techo de la zona 4 con tu umbral anaeróbico. Todo lo demás se coloca alrededor.

Zona del relojLímiteQué es de verdad
Zona 1Hasta UA − 10 ppmRecuperación activa, trote regenerativo
Zona 2UA − 10 hasta UARodaje aeróbico. Tu zona de base real
Zona 3UA hasta UAn − 8 ppmZona gris. Zona de paso, no de residencia
Zona 4UAn − 8 hasta UAn + 3 ppmTrabajo de umbral
Zona 5Por encimaPotencia aeróbica, VO2máx

Ejemplo con números reales

Corredor de 42 años. Tenía el reloj configurado por porcentaje de umbral de lactato, que es el modelo estándar de cinco zonas: zona 1 por debajo del 85 %, zona 2 del 85 al 89 %, zona 3 del 90 al 94 %, zona 4 del 95 al 99 % y zona 5 por encima del 100 %.

Hace el test de 30 minutos: FC media de los últimos 20 minutos = 172 ppm. Ese es su umbral anaeróbico, y es el valor que el reloj estaba usando como referencia para repartir las cinco zonas.

Hace el test de deriva. A 152 ppm la deriva sale del 9,4 %. Repite a 147 ppm: 6,1 %. Repite a 142 ppm: 3,8 %. La frecuencia más alta que sostiene con una deriva por debajo del 5 % es 142 ppm: ese es su umbral aeróbico funcional.

Y aquí está el problema. Sus dos umbrales reales son 142 y 172. Estas son las zonas que tenía y las que le corresponden:

ZonaReloj (% umbral, antes)Corregida (por umbrales)
Z1< 146< 132
Z2146 – 153132 – 142
Z3154 – 162143 – 164
Z4163 – 171165 – 175
Z5> 171> 175

Fíjate bien en la fila de la zona 2, porque no es que el techo esté un poco alto. Es que la zona 2 entera del reloj está por encima de su umbral aeróbico. El suelo de esa zona, 146 ppm, ya está 4 pulsaciones por encima de 142. Y el techo está 11 por encima.

Eso significa que no había un solo minuto de sus rodajes «en zona 2» que fuese trabajo aeróbico de base. Ni uno. Todos, sin excepción, caían en zona gris. Un año entero de sesiones que le generaban fatiga y no le construían nada, mientras el reloj le devolvía la pantalla verde de zona 2 correctamente completada.

Y si tienes el reloj de fábrica, el error va en la dirección contraria

Ojo con esto, porque es el matiz que casi nadie hace. El caso anterior es el de alguien que ya había tocado la configuración. Si tú nunca has entrado en ese menú, tu reloj está trabajando por porcentaje de frecuencia cardíaca máxima con los tramos por defecto, y ahí la zona 2 es el 60-70 % de la máxima.

Para nuestro corredor de 42 años, con la máxima estimada por la fórmula en 178 ppm, esa zona 2 sería de 107 a 125 ppm. Es decir, unas veinte pulsaciones por debajo de su umbral aeróbico real. Un ritmo que para él es prácticamente andar. Lo típico: te lo miras, ves que tienes que ir andando para respetarlo, decides que el reloj no tiene ni idea y dejas de hacerle caso.

El problema no es que tu zona 2 esté alta o baja. Es que no está anclada a nada tuyo. A unos les queda tan arriba que viven en zona gris; a otros tan abajo que dejan de mirarla. Los dos casos son exactamente el mismo error.


Los seis errores que veo más a menudo

  1. Recalcular con 220 − edad cada vez que se resetea el reloj. Vuelves al punto de partida sin darte cuenta.
  2. Usar como FC máxima el pico de una carrera dura. Ese pico puede estar 5-8 ppm por debajo de tu máxima real y arrastra todas las zonas hacia abajo.
  3. Testar con sensor de muñeca. Para el día a día vale; para un test que va a definir tus zonas todo el año, banda pectoral.
  4. Testar con calor, viento o después de una noche mala. La deriva se dispara por factores ajenos a tu fisiología y te sale un umbral artificialmente bajo.
  5. Copiar las zonas de otro corredor. Aunque tengáis la misma edad, el mismo ritmo de 10K y el mismo peso. Los umbrales son individuales, punto.
  6. Configurarlas una vez y no volver a tocarlas. Es el más común de todos.

Y una última cosa: puede que tu problema no sea cardíaco

Aquí está la parte que casi ningún tutorial de reloj te va a contar.

Si tu FC se dispara a ritmos suaves y tu umbral aeróbico está muy bajo, ajustar las zonas te ordena el entrenamiento, pero no resuelve la causa. Y muchas veces la causa no es cardiovascular, es neuromuscular.

Un corredor con una economía de carrera pobre gasta más oxígeno para producir la misma velocidad. Un tendón que no devuelve energía elástica obliga al músculo a generarla de forma activa, que es mucho más cara. Una musculatura débil recluta antes fibras rápidas para la misma tarea, y esas fibras son metabólicamente más costosas. El resultado en el reloj es siempre el mismo: pulsaciones altas a ritmos que no deberían costarte tanto.

Puedes pasarte dos años rodando muy suave esperando que la base suba, cuando lo que necesitas es un trabajo de fuerza y de rigidez elástica bien orientado que baje el coste de cada zancada. Cuando eso ocurre, tu umbral aeróbico se desplaza a ritmos más rápidos sin que la FC cambie. Y ahí es donde el rendimiento se mueve de verdad.

Las zonas te dicen dónde entrenar. El trabajo neuromuscular decide a qué ritmo cae ese «dónde».

▶ Te lo explico en el vídeo Zonas de frecuencia cardíaca para correr: cómo calcularlas bien y configurarlas en tu reloj

Comparte:

Post Recientes:

Carrera

Fuerza

Lesiones

Formación

Luis del Águila

• Doctor en Fisiología.
  (Penn State University, USA).
• Fellowship.
  (Harvard Medical School, USA).
• Licenciado en Bioquímica. 
  (Universidad de Navarra, Pamplona)
• Recordman Nacional Master
• Medallista Internacional Master
• Campeón de España Master
• Campeón Regional Absolut
• Apasionado del Entrenamiento

Contacto