La columna vertebral es una estructura clave que nos permite una adecuada motricidad en el gesto de la carrera. Conecta con la extremidad inferior a través de la pelvis y juega un papel tremendo en la gestión de fuerzas en cada impacto contra el suelo durante la zancada.
Tal es así que una debilidad en la musculatura de la columna vertebral está asociada ya no solo a rendimiento comprometido, sino también a lesión muscular de gran parte de la musculatura de la extremidad inferior. Por lo tanto, el correcto funcionamiento muscular de la extremidad inferior depende en gran medida de la columna vertebral y de su capacidad de generar fuerzas durante la carrera. Sin embargo, la mayoría de los corredores obvian el trabajo de fuerza específico de la columna vertebral, y especialmente a nivel lumbar.
La extensión lumbar, el trabajo que más se olvida
Un correcto trabajo muscular en la zona lumbar pasa especialmente por el entrenamiento de extensión lumbar. Contrariamente a lo que históricamente se ha creído, la extensión lumbar genera un aumento del espacio discal, mejorando así la salud vertebral y evitando la compresión discal.
Por lo tanto, un trabajo de extensión lumbar es esencial ya no solo para mejorar la salud vertebral, sino también para asegurar un correcto funcionamiento muscular de la columna lumbar.
Qué pasa cuando la zona lumbar es débil
La debilidad en la musculatura lumbar dará como resultado no solo dolor en la zona lumbar, sino además un desequilibrio pélvico y disfunción de la musculatura asociada a la cadera: músculo piramidal, glúteo e isquios, principalmente.
El trabajo de la musculatura de la columna lumbar es condición indispensable para un rendimiento deportivo exitoso. Una falta de trabajo muscular en la zona lumbar puede además estar asociada a estrés y lesión muscular de cadera (piramidal, glúteo e isquios), por entrar estos músculos «al rescate» de la debilidad de la zona lumbar.
La idea clave: correr sin tener una fuerza adecuada en la extensión de columna lumbar dará como resultado un rendimiento deportivo comprometido y, a medio plazo, lesiones asociadas a debilidad de la musculatura lumbar.
Cómo entrenar la zona lumbar
La complejidad de la columna lumbar hace que el trabajo tenga que realizarse meticulosamente:
- Ejecución correcta, evitando picos de fuerza.
- En los planos y perfiles de movimiento óptimos.
- Con las herramientas adecuadas.
Cualquier entrenamiento de fuerza de la zona lumbar que se aleje de estas premisas podría dar resultados contrarios a los esperados. Por lo tanto, cuidado con el entrenamiento de la zona lumbar, porque cualquier forma no vale.
Sigue leyendo
- Lesión de isquios: por qué se sobrecargan y cómo trabajarlos
- Abducción, aducción, flexión y extensión de la cadera al correr
- Fuerza para corredores de más de 40
Precisión, purismo y control del movimiento: sin ellos no hay trabajo lumbar eficiente. Una zona lumbar fuerte protege la cadera, los isquios y tu rendimiento en cada zancada.


