Entrenamiento de carrera por distancias
Da igual la distancia que prepares: el rendimiento se construye sobre una base aeróbica sólida, un umbral bien trabajado y un sistema muscular capaz de sostener la intensidad. Lo que cambia de una distancia a otra es cuánto peso tiene cada pieza. Tienes la visión completa en la guía de entrenamiento para maratón, 10K y media maratón.
Medio fondo y pista (800 a 5.000 m)
Son las pruebas en las que se corre más cerca del consumo máximo de oxígeno, así que las series y los ritmos rápidos tienen mucho protagonismo. Precisamente por eso exigen un sistema muscular preparado: sin fuerza suficiente, la intensidad acaba en sobrecarga antes que en mejora. Lo explico en entrenamiento con series.
10K
El 10K se corre muy cerca del umbral, así que es la distancia en la que más se nota un umbral bien entrenado. La base aeróbica sigue siendo imprescindible, y el trabajo de calidad se centra en sostener ritmos exigentes sin que la frecuencia cardíaca se dispare. Más en rendimiento en 10 km y en umbral de lactato: qué es y cómo medirlo.
Media maratón y maratón
Aquí manda la base aeróbica: correr mucho tiempo a una intensidad controlada, con la frecuencia cardíaca como techo y no como objetivo. El ritmo de competición sale del umbral, no de una calculadora, y la fuerza es la que te permite sostenerlo en los últimos kilómetros. Sigue con cómo calcular tu ritmo de maratón, la tirada larga para maratón y las últimas semanas antes del maratón.
La idea clave: no hay entrenamiento de carrera eficiente sin base aeróbica, sin control de la intensidad y sin un sistema muscular que soporte lo que le pides.